Tall Red,
Deep Green
高红省绿
[en curso]

Tall Red, Deep Green 高红省绿 es un proyecto de investigación y una película de 田果欣 [Tian Guoxin], Pablo Giménez Arteaga y Hannah O’Flynn que investiga la producción y el comercio de la pimienta de Sichuan. Por ahora la película está en proceso; la investigación y la documentación en Hanyuan, Hongya y Jinyang se desarrollaron durante su residencia en el A4 Residency Centre (Chengdu, China) en 2025. El proyecto explora las dinámicas que sostienen y complican la producción de esta especia: las estructuras de poder que configuran su producción y su comercio, las consecuencias del cambio climático, la realidad cotidiana del trabajo agrícola, los complejos intereses económicos que hay detrás, las transformaciones que trae consigo la nueva infraestructura, la subsistencia de agricultores y trabajadores, los proyectos de modernización y las ideas de progreso, el uso creciente de pesticidas y la migración de la población joven a las ciudades.

高红省绿 // Tall Red, Deep Green
Pablo Giménez Arteaga with Tian Guoxin

Pieza sonora de Pablo Giménez Arteaga

Memories of Taste 忆香 es una película documental experimental que explora el cultivo y la recolección manual de la pimienta de Sichuan. Durante el caluroso verano de 2025, 田果欣 [Tian Guoxin], Hannah O’Flynn y Pablo Giménez Arteaga recorrieron Sichuan, la provincia natal de 田果欣 [Tian Guoxin], hasta las tierras de cultivo de 汉源 [Hanyuan], 洪雅 [Hongya] y 金阳 [Jinyang], para conocer de cerca la producción de 红花椒 [pimienta de Sichuan roja], 藤椒 [una variante de pimienta de Sichuan verde que se usa para aromatizar aceite] y 青花椒 [pimienta de Sichuan verde], respectivamente.

Esta investigación nació de un profundo amor por la especia y del consiguiente deseo de entender cómo su rápida popularización global estaba afectando a prácticas de cultivo y producción muy arraigadas en las montañas de Sichuan. Pero la investigación pronto empezó a desarrollarse como un thriller: cada nueva entrevista revelaba otra capa de la compleja realidad que rodea a la especia y su mercado.

Lo que surgió fue un paisaje de contradicciones. Los grandes proyectos agrícolas del gobierno chocaban con la realidad de la pequeña agricultura, mientras que las tensiones políticas locales resultaban difíciles de descifrar desde fuera. Los cultivos tradicionales estaban siendo sustituidos por otros más nuevos y “gentrificados”, a menudo popularizados a través de la cultura de internet, más lucrativos pero también más sensibles al clima. Productos promocionados mediante denominaciones de origen podían ser al mismo tiempo falsificados, devaluados por la circulación de sustitutos de menor calidad y, finalmente, abandonados por los agricultores locales cuando los precios se desplomaban.

Los grandes planes de infraestructura del gobierno llevaron carreteras, acceso a los mercados y nuevas posibilidades económicas a zonas antes aisladas, pero también facilitaron la expansión de los pesticidas, que afectaron a la calidad de los productos y aliviaron el trabajo de los agricultores, aunque los exponen a posibles problemas de salud en el futuro. Estas nuevas autovías también favorecieron el abandono de la pimienta de Sichuan en favor de frutas más lucrativas y famosas en internet, que ahora pueden llegar mucho más rápido a las ciudades. La globalización no solo está transformando los mercados, sino el gusto mismo y, con él, las identidades locales. A través de nuestros encuentros en la Sichuan rural, empezamos a ver cómo sistemas reguladores lejanos, como las normas de seguridad alimentaria de la UE, estaban transformando las prácticas agrícolas e introduciendo nuevas presiones y fricciones en la gobernanza local y en las relaciones políticas entre distintos grupos étnicos.

Atravesando todos estos encuentros había una pregunta más fundamental sobre el trabajo: ¿qué ocurre, bajo el capitalismo contemporáneo, con los cultivos que siguen dependiendo en gran medida del trabajo manual, pero cuya productividad no puede competir con alternativas más escalables? Esta pregunta se volvió inseparable de una transformación más amplia del campo: las generaciones jóvenes se marchan a las ciudades, y los agricultores abandonan cultivos históricamente arraigados en territorios y tradiciones culturales concretas para pasarse a cultivos recién introducidos que ofrecen rendimientos económicos mayores y más fiables. Con este cambio, generaciones de conocimiento ligadas al cultivo, la recolección y el procesado de determinados cultivos corren el riesgo de desaparecer, junto con productos cuya calidad distintiva depende precisamente de prácticas difíciles de acelerar o de escalar. Sin embargo, esta pérdida no puede separarse del deseo legítimo de los agricultores y sus familias de tener más seguridad económica, un trabajo menos duro y mejores posibilidades para sus propias vidas. La cuestión, entonces, no es simplemente cómo preservar estos cultivos y tradiciones, sino cómo hacer que su cultivo continuado sea económica y socialmente sostenible para las personas de cuyo trabajo depende.

Hanyuan
汉源

El primer capítulo transcurre en 汉源 [Hanyuan], una región históricamente célebre por la producción de 宫椒 [pimienta de Sichuan roja de calidad imperial], apreciada por la complejidad de su sabor y asociada desde hace mucho al consumo de las clases altas. La pimienta de Sichuan de Hanyuan tiene una historia de siglos como especia geográficamente distintiva: se enviaba como tributo a las cortes imperiales como ingrediente culinario, medicinal y aromático, lo que le dio fama de producto agrícola de primera categoría.

Esta reputación le ha valido históricamente un precio de mercado relativamente alto, lo que a su vez incentivó que se llevara a Hanyuan pimienta de Sichuan producida en otros lugares para venderla o envasarla con su nombre. La circulación de esta “pimienta de Sichuan de Hanyuan” falsificada o mal etiquetada ha ido minando la confianza en el producto regional, mientras otros productos más fácilmente identificables ganaban terreno en los mercados de la provincia. La fuerte caída de precios resultante ha aumentado la presión sobre los agricultores locales, para quienes el cuidadoso trabajo manual necesario para mantener la calidad asociada a la pimienta de Hanyuan es cada vez más difícil de justificar económicamente. Ante unos beneficios cada vez menores, muchos han empezado a pasarse a otros cultivos.

El acceso a 汉源 [Hanyuan] se aceleró con la inauguración en 2012 de una autovía de alta velocidad, que precipitó la entrada de pesticidas y la rápida exportación de productos agrícolas, y aumentó el número de empleos, atrayendo de nuevo a la mano de obra joven que antes se había marchado a las ciudades.

La mejora del transporte también permitió pasar de exportar pimienta de Sichuan seca, que aguantaba largos viajes y almacenamientos, a frutas perecederas más lucrativas. Especialmente significativa ha sido la expansión del cultivo de cereza europea, cuya popularidad se ha visto amplificada por las redes sociales y por la creciente demanda de las cadenas de bubble tea de todo el país. Los viejos árboles de pimienta de Sichuan se talan para dejar paso al nuevo cultivo, más vulnerable al cambio climático que su predecesor, pero que requiere mucho menos trabajo manual y ofrece a los agricultores ingresos considerablemente más altos si sale bien.

Sin embargo, la realidad de esta transformación agrícola refleja la volatilidad del propio mercado. Al caer los precios de la pimienta de Sichuan, los agricultores empezaron a talar sus árboles y a pasarse a la cereza. Pero con menos árboles de pimienta, la producción disminuyó y los precios empezaron a subir de nuevo. Mientras tanto, la rápida expansión de la cereza dejó a los agricultores cada vez más expuestos a malas cosechas y a la caída de ingresos cuando el tiempo no acompañaba. Para entonces, sin embargo, los árboles de pimienta ya habían desaparecido, y volver a cultivarlos llevaría años. Los agricultores han quedado así a merced de un mercado que cambia mucho más deprisa de lo que la propia planta es capaz de crecer.

Hongya
洪雅

El segundo capítulo transcurre en 洪雅 [Hongya] y sigue la producción industrial de 藤椒油 [aceite de pimienta de Sichuan verde tengjiao]. El 藤椒 [tengjiao] es una variedad moderna de pimienta de Sichuan verde. El 洪雅藤椒 [tengjiao de Hongya] se desarrolló mediante un programa de mejora genética iniciado por un equipo de la Universidad Agrícola de Sichuan hacia 2003. Obtuvo el reconocimiento como variedad en 2008 y fue aprobado formalmente en 2015. Esta variedad se seleccionó por su alto rendimiento y su fruto grande, creando una materia prima agrícola fiable con características útiles para la industria. La nueva variedad tiene un mayor contenido de aceites volátiles, lo que significa que, al secarse, pierde parte de su fragancia característica. Por eso el 藤椒 [tengjiao] suele cosecharse y transformarse de inmediato en aceite de pimienta de Sichuan, lo que permite capturar su aroma de forma óptima.

Este aceite se ha convertido en un producto de exportación muy popular, ya que conserva la fragancia de la pimienta de Sichuan y su efecto adormecedor en su punto más fresco, y dura mucho más que su equivalente seco. La combinación de mayores rendimientos, una vida útil estable que facilita la exportación y un entorno de producción más controlado ha convertido el 藤椒油 [aceite de tengjiao] en un producto de fácil acceso en los mercados globales. Se ha convertido en uno de los productos estrella gracias a los cuales los sabores distintivos de la cocina de Sichuan han alcanzado reconocimiento internacional, algo notable para un producto que existe desde hace tan poco. Este nuevo aceite tiene un aroma más intenso que otras variedades, un adormecimiento más suave y menos amargor, lo que lo hace perfecto para el paladar no acostumbrado. Un fenómeno interesante ligado a su expansión y accesibilidad es que está cambiando poco a poco el perfil de sabor de la cocina de Sichuan, tanto fuera como dentro de la provincia y, con él, las identidades que se han formado a su alrededor.

En la capital del 藤椒 [tengjiao] visitamos la fábrica de 幺麻子 [Yaomazi], que produce el aceite de pimienta de Sichuan que habíamos estado usando para cocinar platos de Sichuan en la otra punta del mundo, en nuestras cocinas de Berlín. 幺麻子 [Yaomazi] pasó, a lo largo de varias décadas, de ser un restaurante de pueblo a un gran fabricante de alimentos con ventas en todo el mundo. Durante la visita, casi todas las preguntas parecían tener una respuesta clara. Huertos experimentales, laboratorios, líneas de producción, instalaciones de pruebas, un centro de I+D y grandes salas de reuniones formaban un sistema completo y perfectamente legible que transformaba el 藤椒 [tengjiao] fresco en un aceite de sabor constante, estable y predecible, capaz de almacenarse y transportarse a enormes distancias.

Jinyang
金阳

El tercer y último capítulo de la película transcurre en 凉山 [Liangshan], en el 州金阳县 [condado de Jinyang]. 金阳 [Jinyang] se encuentra en lo más profundo de las montañas de Sichuan y hasta ahora ha sido relativamente de difícil acceso, una situación que se espera que cambie con la apertura de una nueva autovía a finales de 2026, poco más de un año después de nuestra visita. Esta región produce 金阳青花椒 [pimienta de Sichuan verde de Jinyang], una variante conocida por su sabor fresco y cítrico y por un adormecimiento persistente. Llegamos aquí siguiendo las indicaciones de un estudioso autodidacta taiwanés de la pimienta de Sichuan que exporta 青花椒 [pimienta de Sichuan verde] que compra a una familia de comerciantes de pimienta. Nada más llegar nos reunimos con su contacto, un joven comerciante de la etnia yi que había aprendido el oficio de su madre. Jinyang es uno de los principales condados yi de las montañas de Liangshan, con un 79,92 % de la población empadronada perteneciente a este grupo. Los yi de Liangshan suelen llamarse a sí mismos ꆈꌠ [nuosu].

金阳 [Jinyang] fue clasificado oficialmente por el gobierno como uno de los condados de pobreza extrema de Sichuan y no salió de la lista oficial de condados pobres hasta noviembre de 2020. Liangshan vivió un 易地扶贫搬迁 [reasentamiento para el alivio de la pobreza] a gran escala, en el que los habitantes de asentamientos remotos de montaña son trasladados a nuevos asentamientos concentrados. Cuando visitamos Jinyang en 2025, nos encontramos con un lugar que apenas unos años antes había atravesado una fase especialmente intensa de reestructuración espacial y socioeconómica dirigida por el Estado, que implicaba reasentamientos vinculados a la vivienda, el empleo, la escolarización, las infraestructuras, la gobernanza comunitaria y la adaptación cultural.

El terreno del condado de Jinyang es extremadamente escarpado: aproximadamente el 80 % de sus tierras cultivadas están en pendientes de más de 25°. Como cultivo leñoso perenne, la pimienta de Sichuan puede aprovechar terrenos en pendiente poco aptos para el cultivo intensivo. Las plantaciones que visitamos ocupaban tierras de cultivo especialmente empinadas, con consecuencias importantes para el trabajo. La recolección de la pimienta de Sichuan ya es manual, y el terreno escarpado dificulta el transporte de personas, fertilizantes y cosecha. En Jinyang, esto ha llevado incluso a experimentar con sistemas de transporte por raíles en las laderas.

Habíamos seguido a nuestro guía hasta lo más profundo de las montañas, a un pueblo donde los cultivadores de 青花椒 [pimienta de Sichuan verde] se reúnen en un mercado al aire libre para vender su cosecha. Tras una llamada inesperada, nos llevaron a conocer al jefe del gobierno local. El alcalde, de etnia han, nos había invitado a comer un banquete yi. Nos presentó otra manera de entender la pimienta de Sichuan verde de la región: como una industria local promovida activamente por el gobierno. Nos contó que la 金阳青花椒 [pimienta de Sichuan verde de Jinyang] había recibido ese año la certificación ecológica de la UE y que ya podía exportarse a Europa. Se esperaba que la autovía entre Jinyang y Xichang se abriera el otoño siguiente, lo que facilitaría esta incipiente industria de exportación.

A lo largo de la comida, empezaron a aflorar tensiones entre los comensales, en medio de propuestas de itinerario contradictorias y constantes cambios de idioma. Las diferencias de lengua, de códigos culturales y de posiciones hacían cada vez más difícil entender las dinámicas políticas que cruzaban la mesa. Solo en el autobús de largo recorrido que nos sacaba de Jinyang nos dimos cuenta de que, entre tanta confusión, nos habíamos ido sin una sola bolsa de pimienta de Sichuan.

Fotografías de Hannah O’Flynn

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